¿Por qué no hay un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) en España?

Porque la Ley 11/97 de envases y residuos de envases daba la posibilidad de que los distintos agentes de la cadena de valor del envase (fabricantes, envasadores y distribuidores) respondieran a sus obligaciones legales mediante la constitución de un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) o mediante la creación de un Sistema Integrado de Gestión (SIG). 

Entre las dos alternativas, estos agentes optaron por constituir un SIG por considerarlo más eficiente para cumplir los objetivos de reciclado, ya que estos objetivos afectaban al total de residuos de envases (latas y botellas de cualquier tipo de producto, envoltorios, recipientes, films, briks, bandejas, etc.) y los SDDR sólo se enfocan al reciclado de latas y botellas de bebidas. 

Dos décadas después los entonces llamados SIG -ahora llamados Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP)- son el modelo más ampliamente utilizado en toda Europa para responder a las obligaciones de la normativa comunitaria en materia de gestión de residuos. 

Hay varios estudios realizados por entidades independientes de referencia que evalúan el coste social, económico y ambiental que la implantación de un SDDR tendría en España: 

  • Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP): Descargar
  • Cátedra UNESCO de Análisis de Ciclo de Vida: Descargar